29 junio 2005

Inmigración: Españoles en DC


Ayer recomendaba "Españolas en Paris" sobre la historia de la inmigración Española en Europa durante la posguerra y mencionaba como los gobiernos gestionaban esta inmigración de un modo interesado. Por ejemplo, el gobierno franquista no favorecía en principio las inmigraciones al exterior, pero tras el Plan del Desarrollo del 62 la entrada de divisas de inmigrantes era una realidad necesaria en la economía. Desde una posición paternalista se considero la inmigración una "fatalidad benefactora" (Oso Casas, 2004) y lo importante era canalizar el capital generado por los inmigrantes hacia España para lo cual se creo un sistema administrativo que incentivaba al emigrante a invertir en su madre patria. Esto incluía crear una mentalidad de temporalidad de la inmigración. Es decir, un retorno tras unos años en el extranjero y así garantizar el continuo flujo de remesas hacia el país de origen. La creación de las Casas de España y las misiones religiosas para los emigrantes españoles tienen su origen ahí, en la creación de un sentimiento de vuelta, una identidad permanente y para eliminar una integración o recepción en el país de acogida.

Me apunto hablar más delante sobre si hay una diáspora española en DC o no y que significa ser inmigrante por aquí. Hoy quizás baste con una pincelada electoral. Los políticos españoles no renuncian a gestionar, manipular, a los inmigrantes españoles. Recuerdo como en las pasadas elecciones el entonces candidato Rajoy nos hizo llegar una carta a Washington DC solicitando nuestro voto que comenzaba con lo siguiente:

"Estimado Daniel:

Quiero agradecerle la oportunidad de dirigirme a usted, con el reconocimiento al sacrificio y esfuerzo que, como tantos españoles, tuvo que hacer al salir de España.

Todos los españoles somos conscientes de la deuda que tenemos con los que tuvieron que tomar la decisión difícil de abandonar nuestro país para labrarse un futuro lejos de nuestra tierra, la que nos vio nacer, pero con la ilusión de volver y el sentimiento de saber cuanto dejaba atrás.

Por eso en el Partido Popular, sabemos que aun queda mucho por hacer y seguiremos trabajando para que ningún español se sienta solo ni lejos de su tierra. "

Sonaban a palabras de otro tiempo. ¿Qué sabe éste si estoy aquí voluntariamente o forzado por la necesidad? ¿Qué le hace pensar que la idea del inmigrante español a fecha de hoy es volver a la patria? Por cierto, fue el único partido que busco el voto de este inmigrante. Pero supongo que la lista de residentes en el extranjero se la debe de quedar en exclusividad el partido en el poder para hacer lo que le parezca oportuno con ella. Después de las generales nunca supe mas del PP y solo he recibido una notificación del gobierno para venderme la moto de la constitución europea y que votara "sí". Cada vez es mas frecuente ver gente con mi perfil dentro de esta ironía de las fronteras. Carecemos de derecho de voto en los lugares donde pagamos impuestos de modo primario, pero podemos votar en las elecciones del lugar de origen que con suerte visitamos una vez al año. El país que hoy por hoy me acoge, Estados Unidos, me reconoce como residente a nivel fiscal pero a nivel ciudadano considera que mi estancia es pasajera, una mera visita laboral, y aunque el estado español me anima a votar en todo asunto patrio dice que "a efectos consulares" esta es mi residencia permanente. Los gobiernos a veces parecen macarras. La ciudadanía es otra cosa...