06 agosto 2006

Politiqueo: Gracias Bush


"Estimado Sr. Presidente:
Le escribo para alabarle por su apoyo continuo al derecho de Israel para defenderse de los ataques terroristas y otros actos de agresión contra civiles y soldados. La larga relación entre los Estados Unidos e Israel es fuerte, forjada en la unión de nuestros principios compartidos de democracia, derechos humanos y libertad. Su crucial apoyo a los civiles y soldados israelíes durante esta última crisis ha dejado claro al mundo que Israel no se encuentra sólo.
Por esto, le doy las gracias.
"


Así comienza la carta de agradecimiento que el La Federación Judía del Gran Washington solicita se mande al Presidente de Estados Unidos como muestra de apoyo y reconocimiento a su acción - o falta de ella - en la crisis de oriente medio.
Esta y otras organizaciones afiliadas al AIPAC (Comité de Política Pública Americano Israelí en sus siglas en inglés) considerado como probablemente el órgano de presión más influyente en el gobierno estadounidense por el Economist, están llevando a cabo varias campañas para promover la causa israelí y monopolizar el debate público. Para empezar a entender como funciona la maquinaria de propaganda por ejemplo este segmento reciente del recomendable programa Democracy Now (en inglés) es una buena pincelada.

Son muchos los recursos y peticiones que estas organizaciones están poniendo en marcha para apoyar a Israel y dominar el debate. Entre ellas está la de United Jewish Communites - asociación que agrupa a los grupos filantrópicos judíos estadounidenses - que ha generado una campaña para lograr un mínimo de $300 millones de ayuda humanitaria a Israel en esta crisis. Solamente una voz judía de cierto calibre, la del Rabino Michael Lerner de San Francisco, ha criticado la iniciativa comentando que para tener un impacto real y positivo que permita acabar con el ciclo de violencia tambié ha de incluir ayuda para el Líbano y para Palestina n. La posición ha sido rápidamente desechada y colocada en la periferia de la opinión judía en Estados Unidos.

Otra iniciativa particularmente hiriente es la de exigir que las Naciones Unidas hagan cumplir una resolución como condición para el fin del conflicto y su participación como mediador. En este caso la resolución 1559 aprobada en el año 2004, referente a la independencia del Líbano y como este ha de ser un gobierno capaz de controlar su territorio sin ingerencias, frente al amplio historial de incumplimiento de resoluciones por parte de los sucesivos gobiernos israelíes. "Es que no son vinculantes" repite el soniquete. Es admirable cómo hay que tenerlos para elegir e interpretar al tun tun aquellas resoluciones que te conciernen.

La carta al Presidente Bush termina de esta manera:

"Con anterioridad este año Israel desalojó completamente la franja de Gaza, y han pasado más de seis años desde que Israel se retirara hasta la frontera reconocida internacionalmente con el Líbano. Y aún así, Israel todavía se enfrenta al secuestro y asesinato de sus soldados y el terror y al homicidio de su población civil. La respuesta militar de Israel ha sido generada por estas provocaciones y conducida por la necesidad de asegurar el rescate seguro de sus soldados y finalizar los continuos ataques de misiles a la población civil. Israel no ha comenzado esta guerra y su ejército ha tomado medidas extraordinarias para limitar los daños a civiles, tanto en Gaza como en el Líbano. Lo mismo no se puede decir de Hamas o Hezbolá los cuales parecen deleitarse con ataques sobre civiles en Israel.

Su comprensión de la naturaleza de la situación y su resuelto apoyo por Israel en este tiempo de Crisis han probado de nuevo lo que significa estar al lado de un amigo.

Gracias,"

La capacidad selectiva de este discurso no por frecuente es menos asombrosa. Más problemática es la ideología que arrastra y la influencia que tiene en la gestión de la crisis, las víctimas y como se puede ser capaz de justificar la miseria humana en términos de libertad, derechos humanos o democracia. Términos que se dirigen con certeza a perder cualquier significado. Gracias Presidente.