12 junio 2006

Ciudades: Intoxicación cosmética


En tránsito por la ciudad de Los Ángeles es fascinante reencontrar artículos borrachos de arquitectura narrando un rescate urbano inexistente. Reservo el tema de la catedral para más adelante - no tiene desperdicio - mientras tanto, sandeces cortesía de:

elmundo.es - Últimas Noticias
4-5-2002 08.19
Los Angeles se rinde ante la nueva catedral de Moneo
El español y Frank O. Gehry transforman la fisonomía arquitectónica de la ciudad
CARLOS FRESNEDA. Enviado especial

"El español y Frank O. Gehry transforman la fisonomía arquitectónica de la ciudad
LOS ANGELES. Bienvenidos al duro asfalto de la Gran Avenida, donde la nada urbana de Los Angeles se desnuda sin pudor, estrangulada a la luz del día por el raudal de las autopistas, asesinada de noche por la soledad desollada de los homeless...
Ahora borren esa imagen y visualicen la Gran Avenida haciendo por fin honor a su nombre: la sobria catedral de Rafael Moneo mirándose a los espejos cóncavos del Disney Hall de Frank Gehry, dos hitos arquitectónicos que pondrán definitivamente en el mapa la inabarcable e invisible ciudad de Los Angeles.
A la catedral le faltan tan sólo los últimos retoques, antes de su mundial estreno en septiembre, aunque Moneo nos pide paciencia: «Para poder juzgarla, hay que esperar a que esté totalmente construida. Será entonces cuando pueda hablar por sí sola».
El Disney Hall tiene todavía un año por delante, pero el velamen de acero ya está desplegado y ha traído hasta la costa oeste los aires de la ría bilbaína del Guggenhein. Tres manzanas, tres, separan el ascetismo del arquitecto español de la fantasía musical de Gehry.
Un 'dream team'
Para Michael Hricak, presidente de la rama californiana del Instituto Americano de Arquitectura, se trata de un dream team de piedra y metal: «Tener tan cerca a dos nombres tan emblemáticos y a dos obras tan representativas es algo que está al alcance de muy pocas ciudades del mundo».
Otros, como el urbanista William Fulton, piensa que los dos proyectos son «delirios de grandeza con el fin de elevar la estatura internacional de Los Angeles, pero sin ninguna conexión con los ciudadanos, que seguirán viviendo de espaldas a la ciudad».
[ ]"


"Dejamos atrás las aristas milenarias de Nuestra Señora de Los Angeles, pasamos por el fantasma de cemento del Dorothy Chandler (donde hace tiempo se celebraban los Oscar) y nos plantamos en cinco minutos ante los recodos del Disney Hall, que avanza molto vivace hacia la temporada de 2003.
El Ayuntamiento de Los Angeles no ha ocultado su deseo de que el ingenio de Frank Gehry produzca algo así como el efecto Bilbao, y la ciudad se llene de pronto de turistas que vengan a admirar la capas de acero inoxidable y a vibrar de paso con la Filarmónica (diseño acústico de Minoru Nagata).
Y esto no ha hecho más que empezar. El seísmo arquitectónico iniciado con el Getty Center, de Richard Meier, está sirviendo de acicate para poner en marcha una cascada de proyectos, con nombres como Rem Koolhaas (L.A. County Museum of Art), Alvaro Siza (Art Center College of Design de Pasadena) o Thom Mayne (Art Park en Little Tokyo) despuntando en el horizonte.

La ciudad de Los Angeles, que hasta ahora era poco menos que el cartel de Hollywood y un puñado de privadísimas mansiones diseñadas por Frank Lloyd Wright, Rudolph Schindler, Richard Neutra o el propio Frank Gehry, aspira a ganarse ahora el respeto mundial más allá del séptimo arte y de la amenaza permanente de los terremotos."