05 mayo 2006

Haciendo historia: ¿Feliz 5 de mayo?


De nuevo Estados Unidos celebra el Cinco de Mayo encorsetado en su polémica migratoria y embadurnado en muestras de represión e hipocresía. Respaldado por una fuerte maquinaría comercial el Cinco de Mayo es una ocasión que promete alcohol y juerga. Poco conocida fuera del país se suele anunciar como una fiesta de la hispanidad aunque realmente conmemora un evento exclusivamente mexicano. Es optimista ensalzar la importancia de su significado original que marca irónicamente la victoria de las tropas mexicanas en la batalla de Puebla dentro de una guerra que perdieron con Francia. Y en México su carácter es el de una fiesta menor frente al Día de la Independencia.

Pero este Saint Patrick´s Day latino se está convirtiendo en un fenómeno imparable en Estados Unidos. No sólo es uno de los principales días de ventas para artículos de fiesta junto a Navidad o Halloween - según Unity Marketing se vendieron $71,4 millones en decoraciones 2004 - sino que tiene un impacto mediático que hay que agradecer a la promoción agresiva del compañías de alcohol que animan a convertir la ocasión en una excusa para que durante un día a cualquier latino se le acerquen gritando: Felizincodemaio!

Mientras tanto varias instituciones incluyendo el Instituto Cultural de México o importadores de artesanía intentan aprovechar la oportunidad para mostrar un México complejo e híbrido. Pero puede que sea tarde para competir institucionalmente contra el Cinco de Mayo. Quizás no sea extraño que la antropología de una fiesta se construya sobre una farsa. Pero son muchos los que sienten que no estamos ante un evento que celebra la diversidad y la complejidad de la historia sino que nos enfrentamos a un secuestro cultural, una fabrica de estereotipos que permite quitarse de un plumazo las difíciles realidades de aquellos que están al margen de la integración en Estados Unidos. Puede que un tequila entre las tetas gane está batalla pero no debería ganar la guerra.