18 marzo 2006

Mississippi blues: Las prioridades del sur


El estado de Mississippi continúa siendo un buen referente para entender la cultura que Estados Unidos muestra a fecha de hoy. Es una situación compleja la que vive el último estado de la nación, protagonista por su dominio económico antes de la guerra civil y por cómo se le colocó tras la guerra en el último lugar de las prioridades nacionales. Una guerra que nunca solucionó las relaciones entre las razas, las clases, que sigue tiñendo la cultura popular como símbolo de identidad, que magnifica los conflictos, el sentido derrotista y se une a la influencia de los poderes religiosos, la ignorancia como orgullo y los vacíos discursos populistas.

Ya han pasado más de seis meses desde el Katrina y se ha avanzado muy poco. Una situación que magnifica quien tiene el poder y quien no tiene nada de nada. Es fascinante ver como por ejemplo en una costa devastada por el huracán, al mes de su paso un periódico local destacaba dos noticias, dos prioridades:

Primero las luchas de el grupo religioso más numeroso del estado - la Convención Baptista - por evitar la reconstrucción de los casinos en tierra firme. El pecado en barcaza es menos. Ahí estuvieron las energías populares mucho tiempo, en una lucha que perdieron. Entre las primeras resoluciones que el Gobernador, amigo íntimo de la familia Bush, fue autorizar la reconstrucción de los casinos en tierra firme en un páramo de viviendas desoladas y escombros. Algunos casinos ya han abierto al cobijo de esa destrucción que apenas ha cambiado.

La segunda noticia destacada es la legalidad de una librería de temas adultos y si rompe la ley que prohíbe vender objetos adultos en el estado. Es decir, puede vender pornografía pero no puede vender ningún artículo que estimule los genitales humanos. Frente a 110.000 personas desplazadas, la perdida de 56.000 puestos de empleo, más de 61.300 viviendas con serios daños se discute si un objeto es decorativo, si sirve para darse un masaje en el cuello o para pasárselo por la entrepierna.

Hay al menos un
buen libro para acercarse a la historia, tensiones y miserias que han llevado a este lugar a ser lo que es: "Mississippi" de Anthony Walton. A medio camino entre el cuaderno de viajes, la biografía y la historia cultural ofrece un buen repaso para entender el reflejo de estados unidos a través de su estado más pobre. Es interesante en particular el parrafo que cierra el volumen narrado por Claude que salió de Mississippi buscando una vida mejor:

"La vida es un juego. Si lees el vigésimo cuarto o vigésimo quinto capítulo de Mateo, sobre el amo que dio talentos, ¿vale?, el tipo que consiguió diez talentos salió, los invirtió y recibió diez más cuando volvió el amo, y el tipo que consiguió cinco salió, los invirtió y consiguió cinco más. El individuo que consiguió solamente uno, lo enterró, y cuando volvió el amo se enojó y llamó al criado vago y desagradecido, y lo maldijo. Un hombre debe usar sus oportunidades. Incluso Jesús nos dijo que él era el que estaba citando la parábola. Si estamos asustados, nunca vamos a hacer nada. Tuve que hacer algo. Por eso salí de Mississippi. No lograba tener perspectiva, sólo podía trabajar con mis manos y sabía que no era lo bastante bueno, no era lo bastante rápido, tuve que hacer algo. Tuve que ser más de lo que era."

...no tiene perspectiva: hay amos y sirvientes, se penaliza al que recibe menos y buscamos un ejemplo a seguir en una historia como esta. Así es el sueño americano, la ensoñación americana.