29 junio 2005

Politiqueo: Jugando a la guerra


Ayer la corona y la marina británica celebraron el 200 aniversario de la victoria en la batalla de . Los medios aplaudieron, los políticos babearon, la realeza asintió satisfecha y unos 250.000 espectadores disfrutaron en directo de chou. La BBC en un triste día informativo, por esta y otras noticias, dijo que menudo pedazo de espectáculo habían montado. Al fin y al cabo es su televisión estatal. Y tanto que se decía por un modelo ejemplar de televisión gubernamental? Entre otros parecidos mostraba a uno de los espectadores congregados a bordo de un bote que se felicitaba por estar presente en esta representación de "nuestra herencia y grandeza marítima".

Está claro que esto es una celebración militar y nacionalista. Incluso los más acérrimos defensores del festival tienen que admitir que es una labor de imagen, de marketing, promoción y lavado de cara de las operaciones militares de las superpotencias. Por favor, que nadie se crea la historia de una celebración políticamente correcta donde se integro a los vencidos, franceses y españoles, y en la recreación había colores y no nacionalidades. De eso precisamente se quejaban los conservadores buscando una celebracion más genuina, incluyendo a Anna Tribe, la tátara tataranieta de Nelson, que declaró: "Estoy segura que los españoles y los franceses son lo suficientemente adultos como para apreciar que nosotros ganamos esa batalla". Barcos de 36 nacionalidades se sumaron a esta farsa que tira del presupuesto de sus 36 estados promoviendo el gasto y la gloria militar. Dicen los sinvergüenzas que usaron más fuegos artificiales que en la última clausura olímpica. Estarán contentos. ¡Que viva la fiesta!