03 mayo 2005

Arte: Banksy se fue de museos


Me ha recordado Hi la obra de Banksy, el artista inglés militante de la calle que trabaja desde una polémica expresión plástica y de fuerte conciencia social. Su obra principalmente en las paredes de Londres esta ganando una fuerte popularidad en Europa. Banksy no sólo se limita a acciones urbanas pues también ha realizado algunas exposiciones y ha participado en varias publicaciones. De momento no ha revelado muchos detalles sobre su identidad gracias a que las fuerzas del orden dedican sus esfuerzos a buscar a gente como él.



Hace un mes los medios americanos se hicieron eco de su último asalto al museo como institución. No era la primera vez que lo hacía. La Tate Britain o el museo Londinense de Historia Natural ya habían sido vi
ctímas. En esta ocasión colgó su obra en el Metropolitan, el MoMA y el Museo de Historia Natural de Nueva York. Los cuadros pasaron desapercibidos durante días. Desafortunadamente los medios de comunicación trivializaron el evento y no supieron hablar de ninguno de los aspectos de mayor relevancia que su acción implicaba: desde la fragilidad del museo, a la selección de las obras, a los usos del arte. En su lugar frivolizaron con la noticia presentándola como la broma de un grafitero que no podría entrar en un museo de otra manera. Y volvieron a los debates infantiles, populistas y absurdos del ¿pero es esto arte? Yo no puedo recordar cuando un periodista informando sobre el contenido de la última rueda del presidente del gobierno dice: ¿Pero es esto política? Sería interesante oírlo si a partir de ahí habláramos del carácter de la política y el gobierno. Desafortunadamente, esta táctica se usa para cubrir de un barniz superficial la información popular en Estados Unidos. El arte no está de ninguna manera desligado del resto de los aspectos de una sociedad. Pero gracias a periodismo de este calibre el desconocimiento de lo que el arte es, y pudiera ser, se mezcla con el interés por mantener la manifestación artística circunscrita a entornos controlados por elites.


La acción de Banksy es válida como un toque de atención sobre la función que el museo tiene y que debiera tener en nuestra sociedad. Y la obra expuesta, piezas hechas a la manera de las obras que la rodean pero con un giro irónico, es capaz de proponer un diálogo crítico contra la institucionalización de la guerra y el uso del museo. El muy recomendable Wooster Collective, dedicado a las manifestaciones del arte callejero, documentó en detalle las intervenciones y la obra. Merece el esfuerzo navegar por estas páginas y por el lugar de Banksy.