14 abril 2005

Tecnología: Grandes avances de la humanidad I


Hoy: El Clocky
O para entendernos, viene a ser algo así como llamarlo el relojete. Algunos insensatos ya dicen que esto cambiará nuestras vidas. Espero por nuestra propia salud mental que sandeces como esta no salgan del laboratorio en el que han sido creadas.

El Clocky es un prototipo de despertador que tras darle a la pausa, al snooze, por primera vez salta desde tu mesilla, rueda y se esconde en un lugar diferente cada día para obligarte a salir de la cama en el intento de apagarlo por segunda vez. Esta gran idea brota de la mente de Gauri Nanda desde el Object Based Media Laboratory del MIT. El MIT, Massachussets Institute of Technology, viene a representar uno de los centros educativos mas prestigiosos y reputados en lo que a desarrollo tecnológico se refiere. Visto lo visto, más que una institución educativa esto es un aquelarre mediático. Esta diseñadora y su departamento tienen listos otros trastos que amenazan con alcanzar el mercado y meterse en nuestras casas. Cuando múltiples publicaciones anglosajonas, a ambos lados del Atlántico, se hacen eco de estos inventos ya es preocupante. Pero mi alarma saltó cuando un querido familiar desde la península me pregunto si sabía algo de esto: "me ha dicho un especialista que esto va a ser la revolución".



No voy a empezar preguntando aquello de que en que manera contribuye esto al desarrollo o a mejorar nuestra calidad de vida media. Vale, liberales del mundo, cada cual puede perder el tiempo como guste y esta persona está en su perfecto derecho de inventar el Clocky y su bolso digital que te ayuda a no olvidarte las llaves (Esta del bolso me la guardo para otra ocasión pero honestamente yo creo que la amiga tiene problemas que el diseño no esta capacitado para solucionar) ¿Pero un centro educativo del máximo calibre invirtiendo en esto? En un trasto que forrado de moqueta y con las ruedas de un coche de la Barbie se va a esconder en el rincón de las pelusas bajo la cama un día y al siguiente bajo la cómoda de roble que hace falta tres maromos para moverla de sitio. Nanda dice que el Clocky tiene esta apariencia para que el consumidor no se sienta intimidado y provoque una reacción positiva en el. ¿Problemas por poner un reloj y dos chips dentro del cartón de un rollo de cocina? Que cosas tiene. Más vale que nos andemos con ojo porque lo que la señorita Nanda propone es venderlos de dos en dos:

"Digamos que hay dos personas con horarios diferentes compartiendo un cuarto. El Clocky de una persona quizás le podría decir al otro Clocky que espabilara si ya ha sonado demasiadas veces. O quizás puedan formar una alianza y atacar a la vez al dormilón. Yo he adoptado la filosofía que cuando dos dispositivos se comunican, se pueden solucionar mejor los problemas, dos Clockies son mejor que uno".